Biometría y protección de datos: La alternativa que te permite firmar documentos sin poner en riesgo tu información

Los datos biométricos, a diferencia de las contraseñas, no pueden ser modificados o sustituidos. Esto hace que en el escenario en que se produzca una filtración,  las personas queden mucho más vulnerables. Sin embargo, existe una alternativa que permite aprovechar las ventajas de la identificación biométrica, sin poner en riesgo los datos personales.

Pagar las compras sonriendo a una cámara, firmar un contrato utilizando la huella digital o atravesar un control fronterizo mediante lectura de iris, son sólo algunos de los múltiples usos que se está haciendo hoy en día de la identificación biométrica.

Esta tecnología, que se basa en analizar características únicas e irrepetibles de los seres humanos, ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años y se proyecta que a futuro continuará permeando muchas más industrias y áreas de la vida de las personas.

Sin embargo, la aplicación de la biometría es un tema que aún hoy genera muchas interrogantes y que también suma algunos detractores. La principal preocupación tiene relación con el tratamiento de datos personales y la protección de la información de los usuarios.

Si bien la biometría ha demostrado ser más segura y confiable que las contraseñas, el problema está en que los datos biométricos, a diferencia de las contraseñas, no pueden ser modificados o sustituidos. Esto hace que en el escenario en que se produzca una filtración,  las personas queden mucho más vulnerables.

El informe Breach Level Index publicado por la empresa especialista en seguridad digital Gemalto reveló que sólo durante el primer semestre de 2018 se registraron 945 brechas de datos en el mundo dejando vulnerables más de 4.5 mil millones de datos personales.

Es por esta razón que algunas opiniones apuntan a la necesidad de robustecer los sistemas de ciberseguridad, antes de seguir implementando esta tecnología y arriesgar el mal manejo de información sensible de las personas.

Sin embargo, existe una alternativa que permite aprovechar las ventajas de la identificación biométrica, sin poner en riesgo los datos personales. Se trata de sistemas que utilizan la biometría acompañada de un documento de identidad y que no requieren del almacenamiento de datos para funcionar.

Firma bioelectrónica: El caso de Chile

Un ejemplo de lo anterior es el sistema que ha implementado en el país e-certchile, filial de la Cámara de Comercio de Santiago. El servicio, conocido como firma bioelectrónica, se caracteriza por permitir a los usuarios firmar documentos con su huella dactilar, de forma automática y segura, sin comprometer su información.

La clave está en que los datos de las personas no necesitan ser conservados en una base de datos ni extraído de otras fuentes de información digital. Sino que, se utiliza información proporcionada por los mismos usuarios a través de la lectura de su cédula de identidad.

“Los dispositivos de biometría dactilar que utilizamos permiten verificar la identidad de una persona contrastando la huella con la información de la cédula. Esto lo convierte en un proceso seguro y confiable, ya que disminuye la posibilidad de errores o de intentos de suplantación de identidad”, explicó Danny Vargas, Sales Manager Senior de e-certchile.

El ejecutivo destacó que al utilizar la misma información que emite el Registro Civil se puede determinar de forma confiable que la persona es quien dice ser, permitiendo la firma de documentos con validez legal.

Hoy, este servicio se puede encontrar en bancos, universidades, empresas de telecomunicaciones, grandes tiendas y compañías de seguro. Sin embargo, cada vez son más las organizaciones que se interesan en implementarlo, ya que, además de reducir los tiempos de atención y reducir costos, mantiene altos estándares de seguridad para los usuarios.

 

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